Turismo[editar]
El pueblo cuenta con una muestra de arquitectura singular consistente en edificios y otros elementos de una relevancia más histórica y cultural que monumental, ya que se usan materiales propios de la zona como la piedra arenisca y la cal, pero una observación relajada de algunos de sus puntos de interés acompañada de algo de información pueden hacer que el viajero comprenda la personalidad y trayectoria de este pueblo.
El paisaje de campiña, poco promocionado turísticamente, que rodea la población se puede disfrutar a través de los senderos rurales existentes, destacando la Vereda de las Aguzaderas que conduce al castillo del mismo nombre en un paseo de 3,5 km. Con unas connotaciones más culturales que de producto turístico, puede ser un complemento al turismo de sol y playa y de sierra ya consolidados.
En el turismo de naturaleza destacan la Vía Verde de la Sierra, en la zona sur del término o el Emablse Torre del Águila, en término municipal de Utrera aunque con una relación muy directa con El Coronil. También cuenta con la Dehesa de Pilares, reducto del ecosistema que pobló toda esta zona antes de roturar las tierras para destinarlas a cultivos intensivos.