El caminante que se adentra en el tramo riojano del camino de Santiago, encuentra
ante sí 59 km de recorrido, a lo largo de los cuales tiene la opción de observar y
transitar por una extraordinaria variedad de paisajes que se le ofrecen. Paisajes
culturales y naturales, cotidianos y más singulares, cercanos y más alejados,
paisajes que puede ver, percibir e intuir, que se muestran evidentes o más
escondidos, que aparecen o a cuyo encuentro hay que partir, paisajes que nos
reflejan algo más de lo que se ve, que se engrandecen con el paso del tiempo, que
permanecen, sobreviven, pierden esencia o desaparecen. El Camino de Santiago es
en La Rioja cultura, en gran parte asociada y reflejada en el paisaje.
Se propone un recorrido por alguno de estos paisajes, cuyas características se
desgranan tomando como hilo conductor algunos de los análisis llevados a cabo en
los trabajos del Departamento de Planificación y Proyectos de la E.T.S.I. de Montes
de la Universidad Politécnica de Madrid.